La sostenibilidad en la empresa.

La sostenibilidad en la empresa es hoy en día en un pilar esencial. Las empresas están apostando cada vez más por producir y fabricar productos más sostenibles. Un proceso que va más allá de la responsabilidad social corporativa y en el que la economía circular está siendo clave hoy y lo será en el futuro ante la falta de recursos naturales y la necesidad de poner en valor los subproductos o residuos.

Retos para el Horizonte 2030 y en el marco del Green Deal Europeo. La importancia de la huella de carbono y otros indicadores de sostenibilidad.

Andrés Ferrer, CEO de Omawa, presenta en este webinar la importancia de la sostenibilidad en las empresas. El objetivo es implementar la sostenibilidad en empresas e instituciones generando valor. De esta forma se hacen más competitivas frente a su competencia. Este post pretende resumir los contenidos que presenta Omawa en este webinar celebrado el pasado 29 de enero.

 

 

Las empresas que no siguen este camino, con el tiempo pueden quedar fuera del mercado ya que todo va enfocado a tener en cuenta la sostenibilidad. Iniciativas internacionales como Green Deal Europeo, Objetivos de Desarrollo Sostenible, instituciones como el Banco Mundial, la ONU, la Unión Europea… Todos a puntan a este objetivo.

Hoy en día incluso las empresas más pequeñas se van a beneficiar de aplicar políticas de sostenibilidad. Existe una gran necesidad de ello y muy pronto será una obligación.

Toda época de cambios implica grandes oportunidades

Para Omawa, tras distintas etapas de grandes avances en la historia, como pueden ser la Revolución Industrial o la era de la Informática en el pasado siglo XX, o la más reciente etapa de digitalización (internet de las cosas, robótica…) se encuentran también momentos de grandes oportunidades.

La sociedad está empezando a demandar sostenibilidad. Estudios recientes dicen que el 70% de los consumidores prefieren productos sostenibles. El marco internacional se mueve hacia la sostenibilidad, que apunta a ser la quinta revolución industrial. Es una revolución en la que no hay marcha atrás, por lo tanto cuanto antes tomemos ese camino, mayor ventaja competitiva tendremos.

Esta revolución descentraliza el foco en el ser humano y se centra en el entorno para mejorar la calidad de vida a través de la calidad del entorno en el que vivimos. Se dirige a favorecer nuestra permanencia en el tiempo como especie, en global.

Omawa digitalización

Foto: Pixabay.

El Green Deal Europeo

Europa pierde competitividad frente a los nuevos gigantes como China, india, etc. Es un hecho. Pero si hay un factor en el que Europa puede ser competitiva, es la sociedad del conocimiento que, ligado a la sostenibilidad, puede posicionar a Europa a la cabeza de nuevo.

La descarbonización de la economía europea es un factor clave ya que no tenemos petróleo, de esta manera se apuesta por una economía baja en carbono. Tenemos sol y energías renovables, recursos valiosos que nos benefician y que además podemos exportar. La descarbonización se mide con un indicador que es la huella de carbono, pero existen muchos otros indicadores de sostenibilidad.

El Green Deal Europeo (2018) o Pacto Verde Europeo va en esta dirección. Es un valor diferencial que tenemos y no podemos desaprovechar, al final todos los países van a llegar a este punto y debemos liderar el cambio. Se trata de construir una economía para las personas donde la protección social sea un objetivo fundamental, ya que las diferencias sociales crecen sin parar. La digitalización es imprescindible para este fin y también promover el estilo de vida europeo fortaleciendo a Europa en el mundo, impulsando la democracia y liderando el proceso.

El objetivo final es que Europa tenga una economía limpia, con cero emisiones, protegiendo el hábitat para mejorar así el bienestar de las personas y de las empresas. Europa debe asumir el liderazgo de la acción climática en todo el planeta promoviendo los intereses y valores europeos en la escena mundial.

El contexto

Nos encontramos ante una situación que se ha denominado “nueva normalidad”. El Covid es algo temporal. El mundo seguirá funcionando tras la pandemia. Pero la realidad es ahora mucho más compleja. En este mundo global todo influye sobre lo que tiene alrededor, la complejidad es inmensa, hay miles de actores en interacción constante. Por ello, la competitividad está más ligada que nunca a la sostenibilidad. De ahí el Green Deal Europeo y todas sus líneas de trabajo.

Las ciudades van a encontrar que el foco se sitúa sobre ellas de una forma decisiva. La mayor parte de la población habita en ciudades y estas son las que concentran el 85% del PIB de toda la Unión Europea. También acaparan la mayor parte de emisiones de CO2 y consumo energético.

Esto genera una problemática de gestión y de capacidades por parte de los gobiernos y para ello se legisla con normativas específicas. Por ejemplo, la Nueva Agenda Urbana Habitat III, la Nueva Agenda Urbana Europea y la Estrategia de Eficiencia Europea 2050 de la UE.

Como dato, decir que el 40% de los fondos europeos están destinados a la sostenibilidad.

La situación en España

La Ley Española de Cambio Climático y Transición Energética (PLCCTE) es el primer proyecto legislativo para que España alcance la neutralidad de emisiones antes del año 2050, siguiendo los criterios científicos y las demandas de los ciudadanos. Se espera que esta ley esté aprobada definitivamente durante este año 2021.

El objetivo final es alcanzar la neutralidad de emisiones como muy tarde en el año 2050. Es decir, antes de llegar a mitad de siglo España solo emitirá la cantidad de gases de efecto invernadero (GEI) que sus sumideros puedan absorber.

España fija por ley sus objetivos nacionales de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero a 2030 en un 50% respecto a los niveles de 1990. Este objetivo supone un gran avance en materia de clima en un año clave para la agenda climática y el Acuerdo de París. Con ello, España se alinea con el objetivo que se ha marcado la Unión Europea para ese año y responde al Acuerdo de París, que establece que los países deben aumentar su ambición en materia de reducción de emisiones en 2020.