Beneficios de calcular la huella de carbono

Las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) ocupan un lugar muy importante entre las preocupaciones medioambientales en todo el planeta. En la actualidad, especialmente a partir de la COP21 de Paris, este es uno de los aspectos clave para el desarrollo sostenible. Para comprobar su grado de importancia, solo tenemos que observar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU y la Agenda 2030. En este sentido, los gobiernos de todo el mundo están tomando medidas para conocer, reducir y compensar sus emisiones de gases de efecto invernadero. Para ello están articulando multitud de planes y políticas que les permitan conseguirlo.

Estas políticas están mostrando la necesidad de que las empresas comprendan los riesgos asociados a los gases de efecto invernadero. Para lograrlo, es necesario diseñar estrategias de sostenibilidad basadas en el cálculo de la Huella de Carbono. Ésta se define como la totalidad de los gases de efecto invernadero, medidos en masa de CO2 y CO2 equivalente, emitidos de forma directa o indirecta por la actividad de un individuo, organización, evento o producto.

Por estos motivos, la huella de carbono se está convirtiendo en uno de los principales indicadores de sostenibilidad en las empresas. Este indicador está claramente unido a la competitividad de las mismas, debido a los marcos legislativos, fondos de carbono y bolsas de carbono que se están desarrollando a nivel mundial para reducir las emisiones de GEI y minimizar el denominado Impacto Climático.

 

Que es huella de carbono omawa.es

 

¿Qué es la Huella de Carbono y cómo se mide?

Calcular la huella de carbono es una forma de medir el impacto de la actividad humana sobre el medio ambiente. Consiste en cuantificar el impacto que provoca una persona, organización o producto sobre el planeta como consecuencia de su actividad. Estas emisiones pueden ser directas o indirectas y se calculan midiendo la cantidad de dióxido de carbono (CO2) emitida a la atmósfera. Así, la Huella de Carbono es el recuento de la totalidad de gases de efecto invernadero (GEI), emitidos por un individuo, organización, evento o producto concreto, y expresados en unidades de dióxido de carbono equivalente (CO2 eq). Este análisis abarca todas las actividades del ciclo de vida de una organización, producto o evento, desde la adquisición de materias primas hasta su gestión como residuo.

La huella de carbono se calcula mediante un inventario o análisis acorde a la naturaleza del emisor, según estándares internacionales. Alguno de estos estándares que analizan el inventario de gases a nivel organizacional son el GHG Protocol, la norma ISO 14064 y la PAS 2050. Otros analizan solamente productos y servicios mediante la norma ISO 14067. 
Por ejemplo, la huella de carbono de una organización se obtiene mediante el análisis de sus emisiones de gases de efecto invernadero durante un año u otro periodo predeterminado, mediante la acumulación de un inventario de estas emisiones. En el caso de un producto o servicio, se estudian las emisiones de GEI realizadas durante su ciclo de vida. También tenemos la huella de carbono personal, un instrumento que permite a un individuo calcular sus emisiones de gases de efecto invernadero y conocer su participación en el incremento del calentamiento global.

El registro de la huella de carbono en España

En España existe un registro de huella de carbono, compensación y proyectos de absorción de dióxido de carbono. Lo creó el gobierno de España para fomentar el cálculo, reducción y compensación de la huella de carbono por parte de las organizaciones españolas. La inscripción de las empresas en este registro tiene como objetivo lograr una economía baja en carbono y promocionar las propuestas que favorezcan la absorción de CO2. También se trata de fomentar la sensibilización de la sociedad en la lucha contra el cambio climático. El registro es voluntario y ofrece tres niveles de participación:
  • Cálculo y adquisición de compromisos de reducción de emisiones.
  • Reducción mediante proyectos de absorción de dióxido de carbono mediante masas forestales.
  • Compensación de la huella de carbono de las organizaciones inscritas en el registro.

Cuando una entidad se afilia al registro, se le otorga un certificado y un sello acreditativo. Este sello garantiza el cálculo, la reducción o la compensación de la huella de carbono de dicha entidad. El registro está adaptado a las características de las PYMES españolas y puede realizarse en el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Esto simplifica el cálculo, reducción y compensación de la huella de carbono y su posterior registro. Con esta metodología, calcularemos las emisiones debidas a los factores sobre los que la empresa tiene control directo y sobre el consumo elécrico.

Una vez inscrita la Huella de Carbono en el registro nacional, se expide un certificado y se otorga el derecho a la utilización del sello acreditativo que calificará a la empresa u organización como empresa comprometida con el Medio Ambiente.

 

El lavado verde o «greenwashing»

Con este registro se evita que puedan acusar a nuestra empresa de estar realizando un lavado verde o «greenwashing». El lavado verde es una forma de vender al público una responsabilidad social empresarial que no llega a verse nunca, ni en las políticas ni en la cultura de la compañía. Algunas empresas utilizan esta práctica o estrategia de marketing consistente en mostrar al público que son respetuosos con el medio ambiente a la hora de presentar sus productos o sus servicios. Esta estrategia, si no está debidamente avalada, puede constituir un engaño, ya que es posible que ni los métodos ni los productos o servicios sean verdaderamente respetuosos con el medio ambiente.

Son numerosas las empresas y organizaciones que utilizan la publicidad verde de forma engañosa. Con este certificado oficial del Ministerio nadie nos podrá acusar de que estamos realizando este tipo de prácticas fraudulentas.

 

Objetivos de calcular la huella de carbono

La huella de carbono en la actualidad está considerada, a nivel global, como uno de los principales indicadores ambientales. Permite medir la sostenibilidad de una organización, producto o territorio. Calcularla permite conocer y diagnosticar los procesos empresariales menos eficientes y mejorar en este sentido. Se trata, entre otras cosas, de minimizar el consumo energético y, por tanto, de ahorrar dinero y administrar mejor los recursos de la empresa. También se hace necesario optimizar la adquisición de materias primas o equipos, eligiendo los que sean más sostenibles.

Entre los objetivos más importantes del cálculo de la huella de carbono encontramos los siguientes:

  • Conocer el grado de sostenibilidad de una organización, producto o evento. 
  • Gestionar los riesgos asociados a los gases de efecto invernadero e identificar oportunidades de reducción. Esto implica evaluar los riesgos asociados al cambio climático e identificar potenciales oportunidades de acceso a nuevos mercados.
  • Identificar riesgos asociados a futuras restricciones de GEI. Por ejemplo, en España, la Ley de Cambio Climático obliga desde septiembre de este año a las ciudades de más de 50.000 habitantes a crear zonas de bajas emisiones antes de 2023.
  • Identificar oportunidades de reducción efectivas en términos de costos. 
  • Establecer metas de gases de efecto invernadero, contabilizar y controlar su evolución.
  • Acceder a subvenciones para la reducción de la huella de carbono.
  • Acceder al registro gratuito de huella de carbono del Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico.

 

Beneficios de calcular la huella de carbono

El cálculo de la huella de carbono es una herramienta  que tiene como principal objetivo reducir los costes que implica el consumo de energía para calefacción, transporte, iluminación y climatización. Por otro lado, pretende contribuir a la reducción de las emisiones de GEI y a generar una mayor conciencia medioambiental en la sociedad.

La empresa que calcula su huella de carbono, además de contribuir a la lucha contra el cambio climático, tiene los siguientes beneficios:

  1. Mejorar la imagen de marca de la empresa frente a su competencia, público, clientes, administración pública y sociedad en general. Ser de los primeros en sostenibles mejorará su posicionamiento y reputación.
  2. Incrementar la sostenibilidad. Ahorro de costes mejorando la eficiencia energética.
  3. Contribuir a la lucha y mitigación contra el cambio climático, cuyos efectos ya se están empezando a percibir en todos los continentes.
  4. Minimizar los costes ambientales, buscando el equilibrio entre el beneficio económico y la protección del medio ambiente. Es posible ahorrar mucho dinero adoptando medidas muy simples que nos lleven a la eficiencia energética.    
  5. Ayudar a definir nuevos objetivos y metas empresariales. identificando oportunidades de reducción de emisiones de GEI, así como atraer inversores y clientes sensibilizados con el cambio climático y el medio ambiente.
  6. Fortalecer las relaciones entre compañías y proveedores.
  7. Aumentar la conciencia ambiental de la sociedad y la preocupación por el medio ambiente.